Tú apruebas, el sistema prepara
Si lo decides así, nunca se manda nada sin que lo veas antes: el sistema te enseña el borrador y tú das el visto bueno.
Para que no se te vaya de las manos
El miedo real no es la tecnología, es perder el control de algo que no entiendes. Así lo resolvemos.
Si lo decides así, nunca se manda nada sin que lo veas antes: el sistema te enseña el borrador y tú das el visto bueno.
Lee PDFs, emails y hasta una foto de un albarán, y saca los datos que necesitas en el formato que ya usas.
Las respuestas suenan a tu empresa porque se entrenan con cómo escribes tú, no con una plantilla de manual.
Clasifica cada entrada y solo interrumpe cuando de verdad hace falta una persona. Lo rutinario ni te llega.
Trabajo real, no maquetas
Cada ventana es una pantalla real de un panel que ya hemos montado y está en uso. El tuyo se construye alrededor de tu tarea, no de esta plantilla.
Lo que pasa hoy, sin entrar a buscar nada en ningún sitio.
Ve qué tiene cada persona en su columna, hora a hora, todo el día.
Historial, contacto y avisos automáticos de quien lleva tiempo sin volver.
Resultados, valoraciones y qué meses van mejor, sin hacer cuentas a mano.
Un mapa de calor te dice qué horas y qué personas están menos ocupadas.
Compara ingresos por tipo y detecta qué sube y qué baja mes a mes.
Horarios, días y reglas, cambiados en segundos desde el propio panel.
Y esto es solo un ejemplo. Lo que tu negocio necesite y no esté aquí, se añade: no partimos de una plantilla cerrada.